lunes, 17 de mayo de 2021

Párrafo en crecimiento de "Un Cuento para Miguel"

 



... En su ansiedad de querer “curar” descubrió que solo necesitaba amarse a sí misma, pero sentía rabia del tiempo que le había llevado darse cuenta de ello. Debía tenerse paciencia, esperar a sentir ese amor hacia ella. Eso finalmente era, eso finalmente somos todos...


domingo, 3 de enero de 2021

Corazón en el cielo

 


Al medio día me detuve a contemplar el cielo, estaba pleno de nubes. Sutilmente, apareció un ser azul de vestidura medieval. Era hijo de un rayo de sol que, sin pensarlo, había penetrado con su calor y ternura los senos condensados de un copo de agua.
Ambos procrearon con su magia pequeños claros,
se reunieron y desembocaron en un espacio hasta dar origen a un corazón

-Un corazón se está formando en el cielo.
Pensé.
-¡Sigue el regalo del amor!
Dijo el cielo.
-No te pierdas este instante.

miércoles, 30 de diciembre de 2020

¡Vive!

 



Cada momento,
es el comienzo,
el origen,
el fin de algo.

La razón de ser.

¡Vívelo!

¡Gracias 2020!
¡Bienvenido 2021!

lunes, 26 de octubre de 2020

Amor

 



Al escuchar el corazón

sutiles latidos cobran fuerza,

emiten señales,

contagian todo alrededor.

 

Todo se hace más ligero,

se emanan sentimientos naturales:

a la luz los más puros.

 

Siguen la antorcha

al ser guiados por el maestro,

el más grande:

El amor.


miércoles, 7 de octubre de 2020

Te amo MIGUEL

 

Miro tus ojos y entro a un bosque.

Iluminas letras que se dibujan entre las hojas.

Guías con tus dedos la dirección de las luciérnagas.

Unes los puentes con minúsculos trocitos de madera.

Entras en territorios habitados por magos hermanos.

Libas de la savia en cada árbol del universo.


Te amo MIGUEL.

martes, 6 de octubre de 2020

La no búsqueda


La no búsqueda

lleva a sorprenderse,

a maravillarse,

al habitar en un solo instante.


En ese intervalo

se reúne todo: 

Lo no soñado.


Incluso lo que en la búsqueda

nos hubiésemos perdido encontrar.

 

miércoles, 2 de septiembre de 2020

Al abrirse: milagros cotidianos

 

Se abre sin distinción,
sin miedo al qué dirán, 
o al murmullo de otras flores.

Desenvuelve con ternura
las 24 horas de su existencia.

No las mide ni las cuenta,
solo entrega, en vida,
el lenguaje de sus pétalos.

Enuncia su aroma herbáceo,
sus acentos de polen fecundo,
teclea sus estambres. 

Danza en movimientos aleatorios,
entre las patas de los insectos, 
que la envuelven en alas de tibieza.

Sacude entre sépalos sus tormentas.
Permanece erguida, 
aún en la delgadez de su tallo.

Se deja acariciar por el viento,
mientras cae y se desmiembra 
para volver a la raíz
de sus piernas de luz.