domingo, 6 de octubre de 2019

El agua, divina es

Cascada Tamul. Imagen tomada por la Huaxteca.com. Navegante: Bios Escritora.
Las gotas que anidan,
circulan,
danzan y vuelan,
son de agua viva
que como un velo
celeste cae.

El agua del río, es cielo y mar,
y en este cauce turquesa.
Humecta y hace brotar la felicidad
que se descubre al remar
y sentir sus seres, aunque no se vean.

Vertiginosa es la fuerza de las vivencias,
cuando nos conectamos a ella:
al agua, divina es.
Misteriosa nos muestra
la inmensidad de su belleza...

miércoles, 2 de octubre de 2019

Y se despierta todo



Y se despierta todo
en un segundo...
Y todo se mueve,
se aquieta, circula.

Se entregan a sí mismos,
a sus siglos entre laberintos,
a su aire líquido,
en la tierra del fuego.

A sus pirámides de eras,
talladas de leyendas y de historias.
A sus entresijos de sales,
entre la sabiduría de las rocas.

Y se despierta todo
en un segundo,
delicada y matemáticamente,
hasta convertirse en huellas.

Revolotea todo
entre coxis triangulares,
en las curvas de serpientes
con garras que vuelan.

Entonces, todo es materia
que se tiñe de la magia;
mientras, como ríos,
fluyen y regeneran
en cataratas ardientes
en el vacío, al caer.

Su naturaleza fiera
olfatea la belleza:
esa escondida 
entre el sacro de lo corpóreo 
y el rincón de lo divino.

Y se despierta todo en un segundo.
Los seres entre secretos,
las marcas de cada hueso,
los rostros sin nombre
al ser parte del todo.

Solo, por un segundo,
tan eterno, se despierta todo...
Se reverencian los siglos.
Cae y envuelve el misterio
que cubre, en un sagaz movimiento,
la totalidad del alma...

Bios Escritora.

domingo, 16 de junio de 2019

Al caer


Al caer, 
el sueño es una nuez 
que revienta:
Se revela, 
es posible tomarlo…
mordisquearlo, 
saborearlo
sentirlo en la lengua, 
degustar su verdad.

Incluso,
sentir como se metamorfosea 
hasta llegar a ser realidad…


domingo, 12 de mayo de 2019

Valiente



Duü̃xü̃i tama muü̃xü̃
Valiente

Se desvistió en la esquina del alquitrán y el cemento
De ese oloroso miedo disuelto entre alcantarillas.
Abrió sus venas canelas, tikunas de nacimiento.
Se desnudó de venenos, dejó brotar su saliva.

Se enterró a sí mismo para eclosionar de nuevo,
cual cigarra zumbadora en el vuelo del dialecto.
Navegó entre las lavas de profundas avenidas,
Se ungió del huito espeso: la pelazón de otras vidas.

Reventó en hombre tigre en nómada travesía.
Retiró con fino anzuelo las pirañas de sus dudas.
De su lengua, tantas sílabas de menjurjes citadinos,
de sus cuerdas la riqueza del tronco de sus historias.

Purificó el río del tabaco, del humo del cigarrillo.
Arrancó sus garras dudas, con dolor y valentía.
Se vistió de chamán entre plumas amarillas
en medio de una mañana, 
en la estación de las aguas.

Resquebrajó su dureza, estrenó sus águilas uñas
Encendió su propio incienso, con la lengua de sus letras.
Danzó su corazón de río en el mar de sus recuerdos
en medio de Bogotá, esa selva donde aún brillan 
los valientes, los abuelos, en las selvas de cemento.




Dedicado a aquellos que a diario se arrancan los miedos para continuar andando.

Gracias a la maestra Graciela Maglia (Instituto Caro y Cuervo) y a esos compañeros, visibles e invisibles, que "Viven en verso".


Glosario

Duü̃xü̃i tama muü̃xü̃: Valiente, en lengua tikuna.Huito: con el jugo del huito (Genipa americana) se tiñen la piel los tikuna en algunos rituales.La pelazón: ritual de paso de niña a mujer en los tikuna.

miércoles, 17 de abril de 2019

Cree


Nació,
umbilical, pálida
de ojos bruñidos.

Abandonó,
refugios ocultos
sin rayos de luz.

Soltó, 
liberó,
sus pasos de siglos.

Hiló,
sencillos tejidos
caminos livianos.

¡Valiente!
Creyó.

Abrió 
sus baúles.

Extrajo 
de sí
anhelos eternos.

Gestó…
Sus hijos, deseos,
nacieron de sí.

Bebieron, del agua,
su alma de viento.

Crecieron,
sin prisa,
espíritus alud.

Así, convergieron, 
sin pausa y con tiempo.

Voraces, sutiles:
sagrados milagros.


viernes, 8 de marzo de 2019

Vertientes femeninas. Vertientes campesinas

Mi bisabuela Agustina. Ejemplo de amor de mujer campesina. Autor de la foto: mi padre.
Derechos reservados.
De pronto esta mañana
floreció de nuevo
mi bisabuela Agustina.

Brotó entre los recuerdos 
del corazón de mi padre.

Y, en una imagen,
me entregó generosa,
con una sonrisa 
envuelta de pétalos,
la ternura de su ser.

Su imagen trajo a mí 
a todas las mujeres 
semillas de mi familia.
Aquellas que conozco
y las que nunca conocí.

Sin embargo, cada una 
habita en mis células,
como mis padres y abuelos.

Su aroma hace presencia
y de su espalda se deslizan
dos vertientes de trenzas largas,
faldón y mantellina.

Sus manitos cruzadas 
Hilan inocencia 
con las agujas de su luz.

Gracias a todas mis mujeres
ancestrales campesinas,
celestes y divinas.

Guiños de las estrellas
que, diario, nos acompañan.