jueves, 11 de octubre de 2018

Las huellas



Lentamente,
las hormigas de los dedos
van construyendo un escrito.
Agarran el sentir,
lo sujetan con fuerza.

Así, construyen
atan, liberan
una subienda de letras.

Levantan un tronco de ideas.
Ese pulgar prensil,
que acaricia la faena.
Sea escritor, labrador,
constructor o poeta. 

Y de pronto nos vemos,
nos tomamos con fuerza.
Vamos alzando la trama,
con amor o con dolor,
según la huella pronunciada
que queramos dejar en ella.

Jamás se olvida
lo que a través de los poros
con profundidad llega.
Así, una a una las letras
llegan, incluso,
ha arrancar lo más sagrado
a través de unas teclas.

martes, 2 de octubre de 2018

Conexión

Pintura de Rosa Bonheur (1822-1899), pintora e ilustradora francesa especializada en la representación de animales.



En la pintura felina de unos ojos
se traduce la naturaleza salvaje
y a su vez profunda de sus huellas:
incisivas y delicadas,
voraces y sutiles,
meticulosas y desafiantes
en el aquí y el ahora,
en el interior de su melena:
tejido de fibras que sacude a diario
en conexión con los planetas.


lunes, 17 de septiembre de 2018

El recorrido de un arroyo...




[...] Mi corriente vertiginosa acarició los tallos erguidos.

Dejó en su corteza la huella verde de mi paso,
cuando alguna vez fui grande.

Mi recorrido no fue efímero,
mi huella aún está viva.

Pronto, mi corazón de lluvia, 
seguirá el compás de la música del bosque [...]

(Fragmento del capitulo III. La Ruta de la Miel. Del libro El navegante y la pescador. Viajes, imágenes y sueños transcritos a través de una pluma).




domingo, 9 de septiembre de 2018

Manantial



[...] Eran hélices fluidas,
plumas azarosas en el viento,
precipicio de copos diluidos en la tierra,
confabulación de órbitas
en el universo de su existencia [...]

(Fragmento del poema "Manantial" del libro "En Ciclos")

Entra a esta vertiente líquida aquí.



Viajes que navegan en ti

Callecita en Bergamo, Italia. Foto: Bios Escritora

Cuando los viajes son mucho más 
que las callecitas que recorres, 
aprendes a conectarte con el lugar. 
Te conviertes tu mismo 
en la calle de tus pasos. 
En una vena abierta donde navegar.

Así fue nuestro viaje al "Lago di Como". Uno que poco a poco va retoñando en sus frutos de palabras.

Existen sitios que se visitan.
Otros que anidan 
en tu interior,
 para siempre.
Entonces, 
luego de días, 
meses e incluso años, 
resurgen. 
Brotan con fuerza, 
se revelan.

Comparto con cariño una publicación realizada en Erasmusu donde brotan las primeras palabras de un viaje que, como una foto antigua, poco a poco ser irá revelando.

Me muestra secretos 
de mi misma,
de un interior
capaz de irradiar.

Desde tierras castellanas (Salamanca) al mejor tesoro guardado de Italia: el lago de Como

martes, 7 de agosto de 2018

Escrito a Cuatro Manos.




Prólogo acuático

[...] Se transmuta a diario.
Mas, cuando los sentidos se percatan
de los sucesivos cambios,
poco a poco,
se aprende a pescar,
incluso en la rutina,
el lenguaje de lo extraordinario [...] 

(Primer párrafo del prólogo acuático del libro: "Escrito a cuatro manos. El encuentro de las letras de un pescador y una pescadora de saberes en el río Magdalena, Colombia". Autores: Katty Camacho García, en coautoría con el pescador-escritor Jorge Hernando Díaz de la Dorada-Caldas, Colombia).

Con todo nuestro cariño presentamos este nuevo escrito gestado en una matriz líquida donde convergen una diversidad de conocimientos.

Lo entregamos con el alma, no nos hemos ahorrado sentires, lo hemos tallado con las manos, las garras y el corazón desde la “sociología de la emoción” una aventura, una navegación hacía dentro. 

Te invitamos a conocer su Book Trailer

Disponible en las tiendas de Amazon, versión papel.

¡Ahora en versión digital!

Puedes escribirnos a nuestro correo: biosescritoresnaturaleza@gmail.com,
si deseas conocer más sobre el libro.

Es nuestra forma de agradecer, tanto, a cada ribereño y río. Al río grande de la Magdalena.






jueves, 2 de agosto de 2018

Entre lo sacro y divino



Si los momentos felices
se pudiesen describir en palabras
dejarían de serlo.

Mas, las sensaciones 
que desatan en el corazón
y la tinta de su impresión
que trascienden el alma,
son las que hacen, 
con el tiempo, 
aflorar las palabras.

Ingresamos a territorios líquidos,
más allá de la sangre.

Nos sentimos anfibios,
mudamos de piel.

Descubrimos a ese ser infinito,
divino,
capaz de tallar con la nieve
y el celestial viento
a las maestras montañas...

Entre lo sacro y lo divino.