jueves, 2 de agosto de 2018

Entre lo sacro y divino



Si los momentos felices
se pudiesen describir en palabras
dejarían de serlo.

Mas, las sensaciones 
que desatan en el corazón
y la tinta de su impresión
que trascienden el alma,
son las que hacen, 
con el tiempo, 
aflorar las palabras.

Ingresamos a territorios líquidos,
más allá de la sangre.

Nos sentimos anfibios,
mudamos de piel.

Descubrimos a ese ser infinito,
divino,
capaz de tallar con la nieve
y el celestial viento
a las maestras montañas...

Entre lo sacro y lo divino.

domingo, 8 de julio de 2018

La respuesta está en tu alma


La respuesta está en tu alma…
Eso me lo dijo un buda 
que sentado esperaba el momento para amar.

El buda mantenía su absoluta calma 
a la espera de los sonidos del viento,
del susurro de su propia alma…

Me indicó realizara una navegación 
a través de los siete mares de la memoria.
A reconocer que siempre ha sido Salamanca,
una ruta hacía mi alma: "Todo lugar lo puede ser".

Así, me susurró: "Es necesario aprender a abrir,
la flor de loto de tus alas".
Ser cigüeña encumbrada en las noches de los recuerdos.
Amante de lo sencillo que una respiración conlleva.

Amar, soltar las hojas, 
con o sin palabras.
La mañana expandida,
los dedos del viento.

Entonces, de repente, descubrirás
las dudas ya no estarán tanto tiempo en tí.
Así, el buda cerró los ojos,
emitió su eterna sonrisa
y solo un pensamiento me entregó…

“No es tiempo perdido cuando lo das de corazón… La respuesta está en tu alma”.

miércoles, 23 de mayo de 2018

Territorio de latidos



Todo corazón puede ser
el espacio de un territorio,
uno que nos puede llevar
una vida recorrerlo
o quizás más.

Es camino sacro
aún, bordeado de espinas,
que a su paso
punza y retira
gotas de sangre.

Es santidad de Rita,
en rosas.
Misterio de aromas,
perfumes divinos.

Es sinónimo de encuentro
a lo largo de los siglos.

En la sacralidad de vivir,
habitar en sí mismos.
Descubrir el verdadero ritmo
del canto de un cauce rojo,
que, entre rocas,
o envuelto de limos
ha llegado al mar
a verter su contenido
para de nuevo
volver a nacer.

Quien arriesga su vida
y navega en su corazón,
no pierde el tiempo:
trasiega en sí mismo
e irremediablemente descubre
el misterio de estar aquí,
 ahora mismo.

domingo, 13 de mayo de 2018

Milagro


Son pétalos de aristas
de un pedúnculo satin
e intuitiva violeta.

Es caricia laminar,
frágil y con dureza.
Maestría de altares 
y de mágicas proezas.

Es estrella en apertura,
historia de varias eras.
Vientre cálido de un pistilo,
en el estigma de un sueño.

Miel de paz sumergida,
en el polen de una mañana.
Presencia alegórica de un ángel
en la faz de la tierra.

Fémina que renace,
con o sin materia.
Verticilo de un milagro,
apertura de una madre.


domingo, 29 de abril de 2018

Raíz-sal


Se saborea,
sus raíces presienten
su alma canela.

Así va, a la deriva,
en la corriente señalada.

No tiene dudas,
sabe vivir 
en colonia
 o solitaria,

Es nómada clorofila, 
tejido que sintetiza
el cambio,
el sol,
el agua.

Es organismo libre
¡Vuela sin alas!
Se entierra a sí misma
en el misterio
de sus proezas.

Es alimento vivo,
ingresa a otros vientres.
Es eslabón perfecto
de un amoroso ciclo. 


domingo, 1 de abril de 2018

Fueron tres


Se enlazaron uno a uno
hasta convertirse en tres.

El primero dio el todo,
el segundo se mostró por entero,
el tercero fue absoluto.

Fueron tres

Conservaron su espacio
Mas, se mantuvieron cerca
en la dirección precisa
que les marcaba su vuelo.

Fueron tres

Trilogía sin límites,
cosmos de lo infinito,
confianza plena.

Fueron tres

Una melodía suspendida 
en tres partes tocada.
Apertura extrema,
recogimiento de alas.

Fueron tres

Plumas al viento
en tres tiempos.

Fueron tres, 
en armonía,
hasta llegar a uno.

jueves, 1 de marzo de 2018

Al sumergirse


Sumergió con amor sus dedos;
así aprendió a entregar.

Con sus uñas
fue puliendo cada letra.
Les dio brillo
con el murmullo del viento.

Luego,
milímetro a milímetro,
se sumergió, ella misma.
Más, solo una parte:
el extremo más apical,
la conexión de su vórtice.

Entonces,
surgió la comunicación.
Se desencadenó el misterio:
la creación sinfónica
en las mareas de lo cotidiano.

Así, con el tinte de los días,
ingresó a cada rincón de sus celdas.

Saboreó la miel que las abejas
entre sus patas vertían
bajo el sol de la paciencia.

Estiró su lengua
en el mar del aire.
Y se hizo una con la vida.
Probó del maná
de una esencia divina.
Aprendió, en silencio,
a degustar
el sabor de la antimateria […]